viernes, 9 de julio de 2010

Economía Colonial


Estancias ganaderas y Haciendas cerealeras de trigo. Esto se complementaba con la realización de artesanías, entre las que destacaron las curtiembres, los telares, la alfarería, los herrajes y la carpintería.

Las mujeres se dedicaban a la elaboración de ponchos y frazadas; se fabricaban objetos de cerámica con greda y se trabajaba la madera, el hierro y el cuero.

Esta consolidación de la hacienda hizo necesario contar con mayor cantidad de mano de obra, para lo que se contrataron peones libres –en su mayoría mestizos– que
trabajaban a cambio de alimentos e inquilinos que recibían
un trozo de tierra y casa por su trabajo.

Durante este siglo se estableció una nueva estructura social agraria, donde la cabeza, en orden jerárquico, era el hacendado o patrón de la hacienda; bajo él se encontraba
el resto, inquilinos y peones. Luego de la Conquista, los españoles iniciaron el aprovechamiento de los recursos del nuevo territorio. La estancia, fue la primera explotación y se dedicó a la ganadería.

En ellas se criaban grandes cantidades de vacunos, ovejas, mulas y cabros, los que vagaban libremente hasta que eran reunidos una vez al año en un rodeo.

La actividad ganadera se desarrolló en el valle central del país y de los animales se
obtenían sebos y cueros que se exportaban al Perú.

También se exportaron mulas, que en Potosí (mina de plata en Alto Perú) eran muy apreciadas para el trabajo minero.

A cambio de sus exportaciones, Chile recibía productos manufacturados y suntuarios (seda, loza, espejos, chocolate, etc.).

Las estancias ganaderas fueron dando paso progresivamente a las haciendas cerealeras. En el valle central de Chile, durante el siglo XVIII, la hacienda se fue consolidando como
unidad económica fundamental dedicada a la producción

Sociedad Colonial






















La corona española, una vez consolidado el dominio de gran parte de los territorios americanos, creó una estructura económico-social cuyo principal objetivo fue la explotación de las riquezas de sus dominios, especialmente la obtención de metales preciosos.

Con esta explotación económica surgió la sociedad colonial, como fruto de la interacción del mundo indígena con el español, quienes establecieron una relación de mutua dependencia.

Los españoles se concentraron esencialmente en torno a las ciudades, en tanto los nativos permanecieron en el ámbito rural aunque se hicieron denodados esfuerzos para “reducirlos” a pueblos y “civilizarlos”. La inevitable mezcla entre indígenas, españoles más los escasos esclavos negros que llegaron a Chile, configuró un mundo pluriétnico, donde mestizos, mulatos y zambos
experimentaron un crecimiento continuo.

La sociedad colonial, constituida por una serie de grupos con diferentes derechos, privilegios, ocupaciones laborales y posición económica, tomó un marcado carácter estamental, una
verdadera sociedad de castas en donde el color de la piel decía mucho respecto del lugar que ocupaba en ella e impedía lo que hoy se conoce como movilidad social o posibilidad de surgir.

Criollos: Grupo colonial (casta) de españoles descendientes de los conquistadores o llegados a Chile a ocupar un puesto en la administración colonial. Forman la elite de la sociedad de la colonia.

Indígenas: Pueblos originarios que en Chile se calcula en 1.000.000 personas a la llegada de los españoles. Constituyeron la mano de obra.

Negros: Esclavos traídos a Chile en un porcentaje muy minoritario dado que por su elevado costo eran considerados un verdadero lujo.
Rápidamente enfrentan un proceso de mezcla.

Mestizo: Denominación dada a la mezcla de españoles e indígenas que es el mayoritario de la población chilena hasta nuestros días. Formará el contingente de la mayoría del pueblo chileno.

Mulatos: Mezcla de españoles con esclavos negros que fue absorbido por los mestizos.

Zambos: Casta colonial formado por la mezcla de grupos indígenas y negros que también fue rápidamente absorbido por los mestizos.

Órdenes Religiosas en Chile

Las primeras Órdenes religiosas que llegaron a Chile fueron también las más importantes y las que llevan más de 400 años de presencia.
La Orden de la Merced o Mercedarios, acompañó la expedición de Almagro en 1536.
Se estableció en Santiago en 1542 acompañando a la expedición de Pedro de Valdivia, su iglesia se ubica actualmente en Merced con Mac Iver.

La Orden de los Dominicos, llegó en 1552 y fundó su primer Convento en 1557 en donde actualmente se ubica la Iglesia de Santo Domingo (calle Santo Domingo con 21 de mayo).

La Orden Franciscana o Padres Franciscanos, llegó en 1553 y fundó su Convento en 1557 en donde se ubica la Iglesia de San Francisco (Alameda con San Francisco).

La Compañía de Jesús o Jesuitas, llegó en 1593 y se estableció en su primera iglesia ubicada en las calles Compañía con Bandera.

Los Frailes Agustinos, llegaron en 1595 y fundaron la Iglesia de San Agustín en calle Estado con Agustinas.

Los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios llegaron en 1616.

La práctica religiosa era, no sólo una opción personal sino una obligación social, complemento de la conducta cívica de las personas y norma moral que regía la conducta pública de los ciudadanos.
No había separación entre la Iglesia y el Estado y las leyes que regían a las personas emanaban
de una u otra institución.

La Iglesia y el Estado

La Iglesia Católica, junto a la corona española, fue el alma de la Conquista y la institución más importante de la Colonia.
Jugó también un rol fundamental en la conformación de la identidad cultural latinoamericana.

El misionero acompañó al conquistador en todas sus aventuras, intentando eliminar lo que ellos consideraban herejías y difundiendo la doctrina católica entre los indígenas por
quienes intercedió reclamando un trato más humano.

También realizó numerosas obras de caridad y bien social y aportó como ninguna otra institución al desarrollo del arte y la cultura.

Junto con el idioma, la religión católica fue un elemento de unificación para los diversos grupos sociales y étnicos de la Colonia, que poseían raíces muy heterogéneas.

Además la Iglesia fue la institución educadora por excelencia, estableciendo colegios, conventos, universidades y las primeras bibliotecas del país, a lo cual se debe sumar la
enseñanza obligada del castellano a los indígenas a partirdel año 1687.

viernes, 2 de julio de 2010

La Ciudad Colonial

La ciudad se caracterizaba por ser el centro administrativo, comercial y social de chile de aquel entonces.
Las más importantes estaban organizadas en cabildos, cuya autoridad máxima era un alcalde, secundados por corregidores y oficiales.

La plaza constituía el lugar más importante, en ella se ubicaba la iglesia principal, la sede del Cabildo, en el caso de Santiago la residencia del Gobernador y La Real Audiencia, el mercado, el comercio y las viviendas de los vecinos más importantes.

También en ella se realizaban las celebraciones, fiestas religiosas, entretenciones, como las corridas de toros y la aplicación de la justicia.

El ritmo de vida estaba regido principalmente por la luz del día, el calendario de festividades religiosas y civiles, y acontecimientos ocasionales que le daban un especial colorido y dinamismo.
Se comenzaba temprano, partiendo por los oficios religiosos, luego actividades diarias tales como el comercio, los negocios, la educación, mandados y otros.

Después de mediodía, las personas se retiraban para almorzar y a una merecida siesta, más tarde el ajetreo diario regresaba a su normalidad hasta la puesta del sol, momento en que las familias se reunían en sus hogares, para conversar, realizar tertulias y ponerse al día en los últimos chismes, comiendo alrededor de las diez de la noche, para retirarse después a dormir.

La Colonia

Después del Descubrimiento de América por Cristóbal Colón muchos conquistadores se dirigieron a los distintos territorios del continente americano para explorarlo y tomar posesión de él en nombre del rey de España.
A lo largo del siglo XVI fueron sometiendo uno a uno a los distintos pueblos aborígenes. Es así como también llegaron a Chile.
La Conquista de nuestro país tuvo características particulares ya que se extendió por muchos años debido a la fuerte resistencia que opusieron los araucanos.
Es así como, de modo general, entendemos por Colonia
a la extensión imperial, social, político, religioso y cultural que se estableció en América durante los siglos XVII, XVIII e inicios del siglo XIX.
En Chile, la Colonia comienza tras el
Desastre de Curalaba
en 1598 con el establecimiento de la frontera natural entre españoles y araucanos en el río Bío Bío. La región ubicada al sur de dicho río quedó en manos de los indígenas, mientras que las tierras ubicadas al norte fueron gobernadas por los españoles comenzando así la Colonia en Chile. Otros enclaves españoles fueron Valdivia y Chiloé.
Esta etapa, que se prolonga hasta la revolución de la Independencia, se caracterizó por un constante cambio de gobernadores, cuya preocupación principal fue proseguir la guerra contra los araucanos y luchar contra los frecuentes cataclismos naturales (terremotos, donde destaca el producido en 1647 bajo la gobernación de Martín de Mújica y Buitrón) que sufría el país.